1. Decidirse a VOTAR y participar activamente en el proceso electoral.
2. Decidirse a dejar que la fe ilumine mis opciones políticas.
3. Informarse de la postura de los a candidatos.
4. Elegir primero según los 5 puntos “no negociables” de la Doctrina católica:
5. Optar por un candidato que promueva políticas que alienten la justicia, la creación y distribución del bienestar de manera concreta y realista.
6. Optar por un candidato que respete las raíces católicas de nuestra cultura mexicana.
7. Optar por un candidato que promueva una sana coexistencia y cooperación entre la Iglesia y el Estado.
8. Optar por un candidato que se preocupe por la difusión de las virtudes.