Amar al prójimo

¿Es posible amar como ama Dios?

En cada persona, creada a imagen y semejanza de Dios, se puede ver el rostro del Creador. Todos los seres humanos han sido creados por Él para amar y ser amados. En esto está basada su dignidad y la fraternidad entre todas las personas. No importa la clase social, ni el sexo ni la cultura ni la raza ni ninguna otra característica a la hora de amar al prójimo Todos lo merecen y lo anhelan. Es un deber y un derecho humano que se realiza en la vida en comunidad en una lucha constante contra la soberbia y el egoísmo. El modelo de ese amor es Dios, quien en Cristo se entregó por todos y en Él dejó el modo de amar a los demás: hasta el extremo.

¿Por qué tengo que proteger a los indefensos?

La sociedad y la comunidad internacional deben defender a quienes no pueden hacerlo. Entre estos grupos se puede mencionar a los inmigrantes, los refugiados, los no nacidos, algunos grupos étnicos, entre otros.
Esta misión, inscrita en la conciencia de las personas, es especialmente importante cuando la agresión nace de un conflicto armado interno o externo. La comunidad internacional tiene la obligación moral de intervenir a favor de aquellos grupos cuya subsistencia es amenazada o cuyos derechos humanos son gravemente violados.

¿También soy responsable por los NO NACIDOS?

La sociedad debe proteger a toda persona desde la concepción, desde su primera fase como embrión humano porque ya es persona y tiene el derecho fundamental a la vida así como todos los demás derechos. Este es un elemento fundamental de la sociedad. El cuidado de estos niños incluye la protección de la madre, su ayuda física, psicológica y espiritual y el adecuado acompañamiento y cuidado durante su embarazo y posteriormente en su rol de madre. Esto constituye también una misión fundamental del Estado.

¿Por qué se debe defender a los NIÑOS?

La doctrina social de la Iglesia exige siempre respetar la dignidad y los derechos de los niños, especialmente cuando son pequeños, están enfermos o son discapacitados. Las leyes deben respetarlos siempre, sobre todo el derecho a nacer en una familia auténtica conformada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer: tienen derecho a un papá y una mamá, y las autoridades deben promoverlo y defenderlo..

¿Por qué es fundamental el MATRIMONIO?

El matrimonio es una institución natural querida por Dios formado por un hombre y una mujer que se unen libremente por amor a través de un compromiso mutuo, que no puede cambiar y que es público. Las leyes y los gobiernos tienen que protegerlo, promoverlo y respetarlo. Nadie puede abolir el derecho natural al matrimonio ni modificar sus características ni su finalidad. El matrimonio es una unión total, indisoluble y que exige fidelidad a ambos esposos. Un fruto importante de éste son los hijos, don de Dios. En el matrimonio se funda la familia. Para los católicos el matrimonio es un sacramento, es decir, es sagrado.

¿Cuál es la importancia de la FAMILIA?

La familia está fundada en el matrimonio conformado por un hombre y una mujer que deciden vivir una amistad exclusiva, total, fiel y fecunda. El centro de la familia debe ser el amor de Dios. La familia es la célula básica de la sociedad y de ella depende el futuro de la humanidad que actualmente vive en medio del relativismo. La familia es siempre un santuario de la vida que la respeta y la promueve.

La ideología de género que no toma en cuenta la complementariedad natural entre hombre y mujer, el divorcio, la convivencia y los proyectos de ley que buscan legalizar las uniones homosexuales equiparándolas al matrimonio, son un atentado contra la familia. Es tarea fundamental de los católicos defenderla y promoverla, también a nivel legal.

¿Cómo debe ser la vida familiar?

La familia está llamada a ser, fundamentalmente, una comunidad donde se viva el amor. Las relaciones deben estar sustentadas en la lucha por vivirlo cotidianamente, primero con Dios, luego entre los esposos. Los esposos deben amar y educar a los hijos; los hijos a su vez a los padres, para que de este amor brote la caridad solidaria hacia los demás que también se exprese en la vida laboral de los padres.

¿Los JÓVENES también merecen protección?

Los jóvenes necesitan ser defendidos y protegidos contra las diversas formas de agresión existentes. Por sus características, los jóvenes tienen a ser vulnerables, frágiles pero altamente comprometidos con sus causas personales, por ello, sus intenciones deben ser guiadas y dirigidas a fin de fomentar y despertar sus intereses, satisfacer sus necesidades y ayudarlos a ser mejores personas. Deben ser bien educados, especialmente en la familia. Esta tarea recae fundamentalmente en los padres.

¿Por qué no está bien legalizar las drogas?

Una exigencia del amor para nuestro tiempo es el rechazo de la legalización de la droga, que constituye una nueva forma de pobreza. Ante ella las personas no pueden quedarse sin hacer nada. Las drogas no pueden legalizarse porque constituyen una violación a los derechos de las personas que son creadas por Dios para ser libres y no esclavas. Los gobiernos no pueden permitir este tipo de leyes porque atentarían contra la dignidad humana promoviendo un vicio.

¿Cuál es el valor de la educación y el trabajo?

Toda persona tiene derecho a la educación y a un trabajo que le permita una vida digna y la adecuada satisfacción de sus necesidades fundamentales. Es tarea del Estado promover el acceso a ambos, con apertura a todos, sin discriminaciones. El trabajo es fundamental para el sostenimiento familiar, para la realización de las personas y para el bien común.

¿Por qué los medios de comunicación deben servir a la promoción de valores y a una adecuada educación?

Un servicio importante en la promoción de valores debe darse a través de los medios de comunicación, que deben servir al bien común, buscando eliminar las injusticias y los desequilibrios. Los deberes éticos en este campo no están solo en quienes se encargan de ellos sino también en quien los usa que tiene como primer deber el discernimiento y selección de contenidos. La sociedad tiene derecho a una información fundada en la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad.

¿Por qué tengo que defender a los POBRES Y MARGINADOS?

La lucha contra la pobreza considera el drama de muchos que no tienen lo necesario para subsistir dignamente. Ante esta realidad la Iglesia no deja de alentar la solidaridad con quienes tienen menos. Los pobres no son un problema, son de aquellos que pueden llegar a ser protagonistas de un futuro nuevo y más humano para todos en la medida en que sean ayudados.

¿Todos deben acceder a satisfacer sus necesidades básicas mediante el trabajo?

El trabajo es un derecho fundamental y un bien. Por él se pueden satisfacer las necesidades básicas de las personas. Todos tienen derecho al trabajo digno. El trabajo es un bien que debe estar disponible para todos los que son capaces de él. Para los que no son capaces de él se debe tomar en cuenta la solidaridad y esta debe ser promovida en todos los niveles de la sociedad.

¿Tengo derecho al trabajo y un salario que cubra las necesidades de mi familia?

Al tener toda persona derecho al trabajo, también tiene derecho a un salario digno que permita cubrir las necesidades básicas de la familia. Esta tarea le corresponde al Estado y la sociedad civil, que con sus leyes debe promover estos dos ámbitos vitales para las familias que con ambos aseguran su subsistencia y garantizan la educación de los hijos. Las empresas deben promover políticas que contribuyan a la unión familiar, respetando los derechos de sus trabajadores.

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